Una experiencia privilegiada de arquitectura

Febrero 2023

En el artículo anterior de metropolisregia.com se publicó una descripción detallada del anteproyecto del edificio Corporativo de Televisa, diseñado por Foster Associates y Sordo Madaleno Arquitectos en 1986. Aunque el edificio nunca se construyó en el terreno junto al Estadio Azteca, suponía un avance significativo en cuanto al diseño de megaestructuras y la implantación del Estructuralismo en nuestro país. Ya que -conforme a las características de este modelo del post racionalismo europeo-, el proyecto asumía los condicionantes del medio ambiente natural propio adecuándose a la configuración geométrica del predio, y su geomorfología característica conservando como referencia espacial y visual la cantera de basalto preexistente. Sin embargo, a pesar de lo anterior, el proyecto dejaba sin solución la relación con el entorno edificado. Por un lado, porque si bien la escala del formidable cuerpo del estadio –conocido también con el sobrenombre de Coloso de Santa Úrsula- resultaba proporcionada con la del Corporativo de Televisa, y con la del espacio vacío destinado a estacionamiento vehicular, que conectaba las dos megaestructuras matizando la disposición de los vehículos y la dirección del tráfico peatonal entre ellas. Sin embargo, por el otro -según explica José María Ordeig acerca de la arquitectura y el urbanismo propios del Estructuralismo-, no alcanzaba a “encontrar una relación precisa entre forma física y necesidad social"1. Y así, resultaba imposible que el conjunto pudiera conciliarse con la escala predominante del entorno circundante de vivienda unifamiliar de interés social. Todavía hoy que el predio en cuestión ha sido parcialmente desarrollado, subsiste el desequilibrio descrito entre el estadio y la zona habitacional (Fig. 24). 

Figura 24. Fotografía aérea reciente del Estadio Azteca (1966) en Tlalpan, Ciudad de México. Maqueta del conjunto que habría conformado el Estadio Azteca y el edificio Corporativo Televisa (1986) proyectado por Foster Associates y Sordo Madaleno Arquitectos 


Figura 25. Propuesta conceptual del Centro de Convenciones, Congresos y Exposiciones de la Ciudad de México, Sordo Madaleno Arquitectos (1986) y fotografía de la terminal de 1987 del Aeropuerto Standsted de Londres de Foster Associates


4. DESARROLLO PROFESIONAL III

Los dos últimos años de experiencia profesional en Ciudad de México estuve a cargo de otros proyectos en Sordo Madaleno Arquitectos. Los más importantes de 1987 fueron el diseño conceptual del Centro de Convenciones, Congresos y Exposiciones, previsto en el Bosque de Chapultepec a un costado del Auditorio Nacional que se quedó como propuesta; cuya estructura y cubierta imitaban la de la Nueva Terminal del Aeropuerto de Standsted de Londres (1987), diseñado por Foster Associates y uno de sus mejores proyectos (Fig. 25); y una de las ampliaciones y remodelaciones de Plaza Universidad, centro comercial promovido, proyectado y construido por Juan Sordo Madaleno al final de los años sesenta. Y, por último, Plaza Tepeyac en 1988 y 1989. Centro comercial del Grupo Aurrera (hoy Walmart) de alrededor de 70,000 m2 de construcción, que acondicionó como tienda de autoservicio la antigua planta de automóviles Ford de la Calzada de Guadalupe -la más antigua de la multinacional en Latinoamérica-, que contaba con una cubierta de armaduras empernadas tipo diente de sierra de casi 30,000 m2, fabricada al final de la década de 1920 (Fig. 26). Esta tienda que sería el ancla principal del centro comercial, que conectaba un paseo muy amplio de locales con una tienda departamental de la misma cadena como polo complementario. Quizá para descontar la frustración por no haber llevado a término los proyectos de Televisa y el Centro de Convenciones; la cubierta del paseo comercial se diseñó con secciones cóncavas de lámina engargolada, soportada por elementos de estructura metálica, conformados por un haz de cuatro postes y brazos arriostrados con tensores, que alojaban los equipos de iluminación y acondicionamiento ambiental, muy parecidos a los de la mencionada terminal del aeropuerto de Standsted. Pero, como la envolvente exterior del conjunto debía ser muy cerrada; se diseñó un sistema modulado de marcos metálicos con piezas de concreto celular o lamas metálicas fijas para dar unidad y condiciones de aislamiento o ventilación a los edificios. Sin embargo, en los lugares en donde se requería iluminación natural o transparencia, los paneles ciegos fueron sustituidos con grandes láminas de cristal (Fig. 27).

Figura 26. Proyecto del Centro Comercial Plaza Tepeyac en Calzada de Guadalupe, Ciudad de México, Sordo Madaleno Arquitectos (1987). A la izquierda la antigua fábrica de automóviles Ford


Figura 27. Centro Comercial Plaza Tepeyac en Calzada de Guadalupe, Ciudad de México, Sordo Madaleno Arquitectos (1988 y 1989). La envolvente exterior de paneles a base de marcos de ángulo con placas de concreto celular o lamas metálicas


La descripción de las publicaciones anteriores deja patente que comencé el ejercicio profesional en circunstancias verdaderamente privilegiadas. Y, si colaborar con líderes tan competentes y experimentados me había capacitado en una metodología de diseño más bien práctica; también era consciente que el predominio de solo uno de los aspectos de la disciplina se contraponía con la necesidad de equilibrio que había aprendido durante mi formación universitaria. La teoría y la práctica de la Arquitectura debían armonizarse para lograr un desarrollo profesional saludable. Por eso, sin demeritar las aportaciones de los profesionales mencionados, después de regresar a Monterrey he apreciado más el sosiego de conjugar al mismo tiempo estudio y diseño. Haber podido complementar el trabajo profesional con la investigación, redacción y defensa de una tesis doctoral sobre Planeamiento Urbano en la Universidad de Navarra de España, y con la publicación (quizá no tan regular como sería conveniente) de este sitio web; como se tendrá oportunidad de explicar en las siguientes publicaciones. 



1 . José María ORDEIG CORSINI, Estructuralismos urbanos. Universidad de Navarra, Pamplona, 2010. Pág. 7, párr. 4

Una experiencia privilegiada de arquitectura

Enero 2023

Las publicaciones de metropolisregia.com de noviembre y diciembre incluyeron la presentación y la primera parte del desarrollo profesional de Jorge J. Garza de la Garza; textos tomados de la conferencia dictada en las instalaciones de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León el 24 de abril de 2023. En este artículo de enero de 2023 se publica la segunda parte del desarrollo profesional del conferencista; comenzando por la descripción pormenorizada del anteproyecto del edificio Corporativo de Televisa, diseñado en conjunto por Foster Associates y Sordo Madaleno Arquitectos en 1986 y 1987 pero nunca construido (Fig. 19).

Figura 19. Fotografías de las maquetas del anteproyecto no construido del edificio Corporativo de Televisa en Tlalpan, Ciudad de México; diseñado por los equipos de Foster Associates de Londres y de Sordo Madaleno Arquitectos de Ciudad de México, (1986). A la derecha de Norman Foster están Javier Sordo Madaleno, Jorge J Garza, Gordon Graham, Ken Shuttleworth y David Nelson, quienes estuvieron a cargo del diseño; alrededor otros colaboradores del equipo de Londres

3. DESARROLLO PROFESIONAL II

Acerca del Corporativo Televisa se puede subrayar, en primer lugar, que tenía una superficie de cerca de 100,000 m2 de construcción; que además de concentrar las actividades directivas del microcosmos de Televisa y de reponer las de producción dañadas por el sismo, debía resolver la interacción del estadio con el entorno urbano al que serviría. Complejidad que tratando de corregir el análisis funcional dominante en la práctica de la disciplina, sería analizada con los modelos de interacción peatón-viario postulados por el Estructuralismo; en un intento, como dice José María Ordeig, “de dotar de significado preciso a lo que no es reducible a ciencia en sentido clásico o matemático”1. Corriente cultural derivada de la llamada ciencia de los signos o semiología, que proponía “la conexión entre discurso urbano y arquitectónico y el que con una amplia gama de resoluciones supuso la atención a las megaestructuras”2 (Fig. 20).

Figura 20. Maquetas de la topografía del terreno y del conjunto del anteproyecto del edificio Corporativo Televisa y el Estadio Azteca, en Tlalpan, Ciudad de México. Foster Associates-Sordo Madaleno Arquitectos, 1986


Efectivamente, la designación de megaestructura que sugiere José Luque Valdivia, corresponde con el proyecto del Corporativo Televisa; que debía ser uno de esos grandes inmuebles multifuncionales y flexibles de la avanzada del post racionalismo en México; de los cuales, también apuntaba Ramón Bosch, que “la arquitectura conforma un ámbito material (microcosmos) con unas cualidades ambientales específicas (microclimas), en contraste y al mismo tiempo en intensa relación con las condiciones propias del medio donde se ubica”3. Y, así, en el interior el edificio se alternaría largos paseos de circulación de triple altura y edificios de oficina de tres pisos en forma de peine, agregando varios estudios de producción de programas de televisión y un pequeño museo de arte popular para la colección del consorcio. A pesar de lo bizarro del conjunto de funciones, el edificio quedaba aglutinado por una espectacular envolvente y alrededor de un espacio natural: una cantera de basalto con una laguna en el fondo, dejando al descubierto las capas de roca volcánica y el nivel freático del sitio (Fig. 21).

Figura 21. Perspectivas del acceso y el interior del edificio (Helmut Jacoby) y maqueta de la cubierta del edificio en la zona de la cantera, del anteproyecto del edificio Corporativo Televisa en Tlalpan, Ciudad de México. Foster Associates-Sordo Madaleno Arquitectos, 1986


Y, en segundo lugar, que la envolvente de la megaestructura -sobre todo la cubierta- concentraba una buena parte de la atención del proyecto; ya que los aspectos determinantes del diseño debían ser los espacios flexibles y libres y la iluminación natural; y, como consecuencia, la estructura con grandes claros. Por lo que para resolverla se recurrió al sistema constructivo de membranas de concreto o cascarones que había experimentado Félix Candela y que Norman Foster también admiraba; añadiendo el alarde técnico del expresionismo estructural que había caracterizado a la firma británica. Con estas premisas se propuso una bóveda plana prefabricada, ensamblada y pos-tensada en sitio, con más de trescientas piezas de concreto y forma de doble ala. La audaz propuesta, que fue revisada preliminarmente por la firma de ingeniería Ove Arup & Partners, debía construirse en la misma la secuencia que las secciones lineales de oficinas. Al final, la cubierta adquiría cierta semejanza espacial -aunque no estructural ni dimensional- con la cubierta de bóvedas de cañón del Museo de Arte Kimbell de Louis Khan; construido en Dallas, Tex. al comienzo de la década de 1970 (Fig. 22).

Figura 22. Maquetas del exterior y el interior de la cubierta y perspectiva de la cantera (Helmut Jacoby) del anteproyecto del edificio Corporativo Televisa en Tlalpan, Ciudad de México. Foster Associates-Sordo Madaleno Arquitectos, 1986


Sin importar la coherencia del concepto funcional ni la atractiva apariencia espacial de la propuesta, el anteproyecto fue desechado, aún después cumplir con las condiciones dimensionales y económicas exigidas por el cliente. Los factores determinantes de la decisión fueron todos de tipo práctico: el desfasamiento del programa de ejecución de los planes de la empresa, derivado del alto grado de innovación técnica de procedimientos constructivos inusuales; las dificultades de fabricación de los modelos a escala para verificar la estabilidad y durabilidad de los elementos en laboratorios de pruebas; y, por último, la escasa disposición de algunos miembros del consejo de la empresa para asumir los riesgos implícitos de un proyecto tan complejo; que tampoco contaba con el beneplácito de las autoridades políticas. No obstante, Foster ajustó después el sistema de membranas de concreto en el edificio del Aeropuerto Internacional de Hong Kong, sustituyendo los cascarones de concreto por elementos metálicos; y así, la cubierta no solo fue más fácil de construir y montar y menos frágil a las condiciones sísmicas, sino sobre todo más adecuada para recibir mantenimiento y evitar la corrosión del acero de refuerzo; pues ha quedado demostrado que éste es el factor determinante de deterioro del sistema (Fig. 23).

Figura 23. Comparativa de la maqueta del anteproyecto del edificio Corporativo Televisa en Tlalpan, Ciudad de México. Foster Associates-Sordo Madaleno Arquitectos, 1986 y del Aeropuerto de Hong Kong de Foster Associates, 1998





1. José María Ordeig Corsini, Estructuralismo urbanos. Universidad de Navarra, Pamplona, 2010. Pág. 3, párr. 3
2.  José LUQUE VALDIVIA, La ciudad de la arquitectura, una relectura de Aldo Rossi. Oikos-Tau S. L., Barcelona, 1996. Pág. 36, párr. 3
3. Ramón BOCH y Bet CAPDEFERRO, Microclimas, Microcosmos. Soportes atmosféricos para rituales domésticos en Roca Gallery. Julio, 2021. http://www.rocagallery.com/es/microclimas-microcosmos